El software libre nos falló éticamente

Cuando recién te presentan el software libre te lo venden como lo mejor de la vida. Si, es mucho mejor que el software privativo, por temas de privacidad, libertad y ética (considerando que la vara está muy baja). Aún así, creo que el software libre por diseño no es suficiente en temas éticos.

La libertad 0 del software libre permite usar el software para cualquier propósito. Y lamentablemente hay gente malvada en este mundo. Ya han ocurrido casos donde se le da mal uso al software libre, pero legalmente essas personas tienen respaldo.

Por ejemplo está GAB, un fork de Mastodon creado por una red social del mismo nombre. La red social antigua se caracterizaba por ser una alternativa a Twitter y Facebook dirigida a “fanáticos del discurso libre” (free speech) llena de alt-rights, supremacistas blancos y nazis.

Después de ser creado el fork, GAB pasó a ser parte del fediverso. Todo ese discurso de odio afectó al fediverso, que afortunadamente en su mayoría reaccionó bloqueando a la instancia. Sin embargo, GAB y sus adjacentes siguen existiendo y esparciendo su odio y prejuicios por internet.

Puede que los trozos de código en sí no hagan daño, pero, ¿se puede decir que el software libre es lo suficientemente ético si se permite su uso para hacer daño? Aunque el desarrollador de Mastodon no apoye ni quisiese ayudar a nazis, su código lo hizo. Y no puede hacer nada, porque todo lo que está haciendo GAB en ese aspecto es legal.

Tusky, un cliente de Mastodon para Android, bloqueó el inicio de sesión a GAB y sus adjacentes en su app. Pero se hizo un fork de la app que quita el bloqueo, lo que materialmente usa su código para malos fines.

Otro caso es el de Chef Sugar (un software libre parte de Chef, otro software que maneja infraestructuras) y ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos.

ICE ha detenido a mucha gente inmigrante en la frontera de EEUU. En el proceso esta gente ha sido encerrada en centros de detención (que han incluso sido denominados como campos de concentración) donde se han vulnerado sus derechos humanos. Han sufrido de agresiones, no han recibido atención medica necesaria, niñes han sido separades de sus padres entre otras tragedias.

El desarrollador de Sugar Chef (Seth Vargo) descubrió que ICE estaba usando su software para sus fines, además de que Chef tenía un contrato con ICE. Por esta razón él decidió borrar su repositorio de GitHub y de RubyGems.

Sin embargo, el software libre le falló a Seth. Chef repusó una versión anterior de Sugar en su programa, siguió trabajando con ICE y todo continuó como si nada hubiese pasado. Todo eso es legal, por la licencia de Sugar.

¿Qué podemos hacer entonces?

Ahí es donde está el problema. No tengo idea. Es una lástima que tengan que pagar justos por pecadores, pero el software libre como está diseñado actualmente no es suficiente.

Se sabe que la legalidad no es mismo que la moralidad. Existen leyes que no son morales, lo que la gente mal intencionada aprovecha para sus fines egoístas.

Irónicamente, mucha gente dice que no hay que meter política en el software libre, cuando este es de lo más político que hay. La política es un reflejo de nuestra ética. La libertad nuestra termina donde empieza la de otra persona. Ya no podemos dejar total libertad a la gente que solo quiere hacer daño, ya han hecho daño.

Eso no significa que el movimiento del software libre hay que terminarlo. El software privativo es mucho peor en general. Pero es necesario reexaminar este movimiento. Creo que la pregunta clave es: ¿Hasta dónde llega la libertad 0?

No quiero reprochar a la gente que crea software libre con buenos fines. No es su culpa que llegue cualquiera a usar su software para el mal. Pero me gustaría que analicen esto para que den ideas para enfrentar este tipo de situaciones.

Ya existen ideas. Por ejemplo, la Non-Violent Public License y la Hippocratic License. El concepto de que el producto no pueda ser usado con malos fines esté plasmado en la licencia puede ser una base para otras más avanzadas en el futuro. No sé si esas licencias serán aplicables en el futuro en los casos críticos, pero espero que sí.

Según la definición de RMS las licencias de arriba no son libres. ¿Qué podemos hacer? ¿Redefinir el software libre? ¿Crear un nuevo movimiento de software? No sé la respuesta. Pero dejo la inquietud.

Espero que este escrito despierte ideas en gente con más imaginación que yo.

Muchas gracias por leer.

12 thoughts on “El software libre nos falló éticamente

  1. No es el Software quien fallá, son la personas que no tiene ética!
    Desde ya que es lógico pensar que con el software libre, no alcanza para tener una red mucho mas sana, un planeta mas justo, para eso debemos hacer muchos mas cambios, Educación en todos los niveles, Conciencia Social, y la implementación de y toma de conciencia en la Política, tanto en los Políticos, como para el resto de la población.
    Llevo muchas veces debates con compañeros, que piensan que como militan el Softlibre, no deben hablar de Política, groso error, si no empezamos a generar cambios ahí, tampoco vamos a mejorar nada.
    Para que el S libre ocupe una parte de nuestra sociedad se deben hacer cambios en las políticas y eso no lo van hacer ellos.

  2. Hola. Comprendo claramente la preocupación que planteas y creo que tengo una solución más o menos parcial: restringir la distribución del software. Tal como un cuchillo (clásico ejemplo), el software libre puede ser útil o dañino dependiendo de las manos en que esté, sin importar su “materialidad” (el código será código, ya sea para programar una silla eléctrica o una prótesis ortopédica). Entonces la solución, más que incluir cláusulas de fácil incumplimiento, creo que va por el lado de controlar la distribución del software libre.

    Usar repositorios git públicos, por ejemplo, es cierto, expanden la posibilidad de que un programa sea utilizado por más personas; sin embargo, impide controlar qué personas accederían a él. Entonces, para asegurar que el software libre no sirva a fines esencialmente maléficos para la comunidad, veo como solución distribuirlo idealmente entre conocidos o comunidades compuestas por personas conocidas (y sus conocidos), es decir, crear y fortalecer redes de confianza, comunidad. Esto contraviene totalmente con la visión capitalista de la producción de software (aun el distribuído sin intercambios de dinero asociados, que capitaliza reconocimiento y prestigio eventualmente utilizable como portafolio) y quizá, por eso suena como una propuesta más delirante que sensata, pero creo que es la única forma responsable que una persona tiene de escribir software libre y asegurarse de que no le está entregando cuchillo a un asesino (o, al menos, hacer todo lo humanamente posible para no hacerlo, porque convengamos que una restricción abstracta en un readme no detendrá a agrupaciones promotoras del odio de usar tal o cual software).

    Por lo pronto, creo que el concepto de la libertad del software no necesita cambios pues su función es anterior al acto de la distribución, refiriéndose a ella de forma relativa y por lo tanto, sujeta a la interpretación que cada productor de software libre estime conveniente. Cito las libertades 2 y 3:

    – 2. la libertad de distribuir copias del programa, con lo cual se puede ayudar a otros usuarios.
    – 3. la libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie.

    ¿A qué otros usuarios ayudar? ¿A qué comunidad beneficiar?
    Esos límites quedarán al arbitrio y posibilidad de control de cada productor de software.

    Entonces, respondiendo al último título “¿Qué podemos hacer entonces?” Creo que la respuesta es que, si queremos evitar que un software escrito por nosotros mismos pudiere ser utilizado para fines maléficos, hay que distribuirlo responsablemente y no dejarlo a libre disposición en internet. El costo (alto costo, en realidad) de esto es que el software no sea utilizado, estudiado o mejorado por otros. Ahí interviene la creación de comunidades y redes de confianza, es decir, asuntos propios de la Capa 8. El software libre no nos ha fallado éticamente.

    Finalmente y solo para hacer el alcance histórico, recordemos que cuando Richard Stallman plantea el software libre lo hace en un contexto académico, como reacción al software privativo que solo se distribuía en versiones binarias, provocando una escasez artificial basada en restricciones originadas en la propiedad intelectual, que se materializaba en forzar a los usuarios a utilizar el software tal como lo adquirieron y no poder alterarlo según las necesidades propias. Es en ese escenario, en que “otros usuarios” y “comunidad” era prácticamente decir “otros profesores y estudiosos del mit y otras instituciones” en que se forjó el concepto de software libre.

    Saludos!

    1. Gracias por tu comentario y el alcance!
      Me parece buena idea lo que tu propones, aunque es díficil controlar para donde va el software luego de ser compartido, así que esa opción depende mucho de la confianza entre les pares. Ojalá poder armar una buena comunidad que no esté guiada por el capitalismo.
      Mi crítica de la definición del SL va más a la libertad 0, que es demasiado amplia. He visto a gente justificar maldad en la libertad 0, y que la aprovechan para usar código de otras personas con malos fines como en los casos que ya mencioné. Ahí nos metemos en el tema ‘¿Qué es libertad realmente?’

  3. Oh!! ¿quien dice que es bueno y que es malo? ¿quien sabe que persona usará que con que propósito?
    A lo largo de la historia toda tentativa de distribuir conocimientos de manera calificada y no horizontal han sido fallidas, el problema no es que grupos nazis usen software libre, el problema es la existencia en si de estos grupos, la ignorancia masiva alimenta estos grupos y cualquier tentativa de restringir la circulación masiva del conocimiento favorece el fascismo.
    Si la libertad 0 garantiza usar un software (que no es más que el conocimiento de como hacer que una computadora haga algo) para cualquier propósito) es simplemente porque no podemos ser tan soberbios de pesar que sabemos todo lo que es bueno o malo y así como queremos libertad para usar lo que sabemos o podemos apender debemos otorgar la misma.

    Usar para cualquier propósito si., el problema no es que un software se use para reprimir, oprimir, torturar o matar no es el software, el problema es que oprimir, torturar y matar sean acciones en muchs ocasiones en si legales y admitidas socialmente.

    1. Claro, el problema principal es que existan estos grupos y que oprimir, matar y torturar estén legalizadas, pero es importante restringir el alcance de estos si es posible, y el software ha sido una herramienta clave para la humanidad.
      Si es posible, yo creo que nuestra comunidad debe al menos intentar reducir el daño hecho con nuestro software. Si podemos ayudar, ¿por qué no?

  4. En lo personal creo que el software libre no es la única forma de software ético ni la única forma de enfrentar el problema del copyright. Las licencias de 3 libertades (como la non-violent public license) que cita el artículo son aceptadas por mi, y decir que no son éticas porque no cumplen con la lib 0 es una declaración dogmática más que sensata. Eso si, es claro que si no cumple la lib 0 entonces no es libre.

    Considero que el SW libre per sé no merece una redefinición porque eso solo diluiría el concepto y el movimiento. Y no es justo tampoco que paguen justos por pecadores.

    En la diversidad está la riqueza. Hay casos donde hará más sentido una licencia de sw libre y otros donde será más sensato una de 3 lib.

  5. A mi modo de ver, el título del artículo induce a error: no se habla del software libre, sino de su definición y de como ésta se plasma en sus licencias. Entrando en un terreno que reconozco subjetivo, creo percibir, además, una posible (posible, sólo eso, posible) confusión entre moral y ética; pero creo que ni una cosa ni otra representan el núcleo del problema expuesto. Hecha estas salvedades, comento.

    El software es una tecnología. Es un tópico afirmar que la tecnología no es neutra, sino que, por ser como es, tenderá a influir en nuestras vidas y en la sociedad en un modo concreto. En mi opinión, hay tecnologías menos neutras que otras: un arma siempre servirá para matar; en cambio, una manga de agua a presión se puede usar para compartir un incendio tanto como para reprimir una manifestación, y una cuerda puede servir para izar un peso o para ahorcar a una persona. ¿En qué extremo se sitúa el software? ¿Es intrínsecamente mortal, como las armas? ¿O tiene aplicaciones variadas, como la manga del bombero, la cuerda o el acero? La respuesta debería ser evidente.

    En función de la peligrosidad de cada producto, las leyes suelen diferir respecto a la posibilidad de su venta y distribución. En general, los estados tienden a limitar y controlar la venta de armas por su peligro intrínseco —o eso nos hacen creer. Ahora bien, ¿qué leyes se aplican a la venta y distribución de mangas, cuerdas o herramientas de acero? ¿Se exigen «certificados de buenas intenciones» a los compradores de estos productos? No. ¿Por qué? Exacto: los estados inteligentes no pierden el tiempo promulgando leyes inaplicables.

    Como ya han explicado en otros comentarios, limitar la libertad 0 nos llevaría a otro tipo de software menos libre (o nada libre: respeto cualquier interpretación). La clave no estaría, pues, en impedir la fabricación de cuerdas para impedir los ahorcamientos (leyes inaplicables…), sino en evolucionar, como sociedad y como seres humanos, hacia un estado donde los ahorcamientos sean, sencillamente, inimaginables.

    Sí, lo reconozco: ese es un objetivo utópico y no lo alcanzaremos nunca. Pero es que las utopías no representan un objetivo a alcanzar, sino un camino de progreso a recorrer. Por tanto, yo seguiré usando con agradecimiento el software libre y seguiré dándolo a conocer como lo que creo que es: una vía muy eficaz para la colaboración entre seres racionales y entre las sociedades en qué viven.

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